Cómo pensar el viaje
Cancún en sí es una franja de hoteles, y tratarla como el destino es lo que produce viajes decepcionantes. Funciona mucho mejor como base: las ruinas, los cenotes, los pueblos costeros pequeños y las islas están al alcance, y son lo que la gente recuerda de verdad.
Cuatro días bastan para la playa más dos excursiones. Una semana te deja bajar por la costa en vez de volver al mismo hotel cada noche — que es la forma para la que sirve la planificación con varios destinos.
